Mi nombre es Natasha Santiago, resido en la isla pequeña de corazón muy grande, gente buena y hermosas mujeres, Puerto Rico. Desde pequeña supe que tenía Distrofia Muscular, esto es una condición genética y degenerativa que afecta a los músculos más cercanos a mi cuerpo y con el tiempo depender totalmente de una silla de ruedas y en algunos casos depender de un ventilador mecánico para respirar. Tengo veintitrés años, desde muy pequeña reconocí que no era lo que la gente “normal” consideraría, pero fui realmente consiente de esto cuando entre a la escuelita, siempre en mi casa fui una chica traviesa, juguetona, me movía por toda la casa de rodillas hasta escaleras me subía y bajaba, a veces de cabeza pero ¿quién no se ha caigo y levantado después? para mí esto era “normal” en casa nadie me decía lo contrario.

Cuando llegue al famoso kínder (jardín de niños), tenían esta prueba de aptitud que casualmente todo lo que decían lo podía hacer, seguir instrucciones, saber colores excepto la parte física, cuando me mandaron a correr y esas cosas, la maestra solo escribía no aplica y que es no aplica.

Pronto lo descubrí, no me dejaban ir a fuera a jugar con los demás niños, siempre me tenían amarrada a mi silla porque no me dejaban moverme como lo hacía en casa y para colmo de males, aunque mis cualificaciones no eran malas siempre me tocaba ir a “educación especial”, honestamente odiaba esa hora que pasaba ahí porque en ese salón era la más brillante del grupo, o sea ni en el uno ni en el otro grupo. Una cosa es tener una condición física otra muy diferente es por asociación decir que todos tienen algún tipo de condición mental o retraso. Todo este trauma de niñez junto con la crianza de mi madre que siempre me decía que yo podía ser lo que propusiera, además que ella tiene esta frase que siempre decía “si te ganas un beso te lo doy, pero si te ganas la pescozada también te la doy” creo que eso fue muy certero créanme que con sus cosas y exigencias creo que soy la mujer que soy hoy día.

Luego de todas estas fabulosas y no tan fabulosas, experiencias de la escuela pública. Crecí y llegue a la edad donde empiezan los problemas y las experiencias que son las definitivas de la vida, la pubertad. Ya a esta edad me gustaba mi primer chico, mi primer desamor y también porque no, mis visitas a la oficina de la directora. Aparte de todo esto que es normal, a la edad de 14 años tuve mi primera silla motorizada (el que tiene una silla de motor sabe la emoción que se tiene la libertad jajajaa). Llegue a la escuela superior con excelentes cualificaciones, en esta época mi condición empeoro a nivel de una operación y cambio drásticamente.

A los dieciséis años tenía una escoliosis (desviación de la columna) tan severa que dependía de una operación porque ya la desviación tenia mis costillas una encima de la otra y mi corazón se podía ver comprometido. Decidí operarme en mi país por razones personales y además si me iba a morir, me iba a morir en cualquier país. Me operaron y ni recuerdo que paso pero viví, además de las varillas en mi espalda tenía una traqueotomía, según me contaron me dio un paro respiratorio pero gracias a Dios vivo para contarlo. Honestamente ese día volví a renacer, porque tuve que adaptarme a mi nuevo cuerpo y a mi nueva condición. Aparte que retrocedí en todo lo que hacía, quede como una muñeca de trapo, se me olvido hasta lo básico que era tragar. Estuve que estar en terapia para al menos recuperar parte de mí fuerza motora, quedaba en mí recuperar mi personalidad y la confianza. Regrese a clases pero físicamente y emocionalmente no me entía como yo. Me sentía frágil y súper diferente hasta delgada estaba, mi cuerpo había cambiado.

Tenía nuevos miedos, al principio no podía hablar como consecuencia de mi traqueotomía, como no podía sentarme como antes, tenía miedo de quedarme sola en un cuarto, no quería dormir sola ya que si necesitaba de alguien, no me iban a escuchar. Cuando me miraba al espejo me veía flaca y pues como al operarme notaba que uno de mis senos era visiblemente más grande que el otro, tampoco me atrevía a usar collares por mi traqueotomía. Soy mujer y reconozco que a veces nosotras mismas nos ponemos los impedimentos y complejos en la mente y este fue el mío. Un día ni se cómo me levante con ganas de ser la de antes en mi nuevo cuerpo, tenía dos opciones amarme u odiarme. Ese día me dije el que me quiera me va a querer como sea y el hombre que acepte en mi vida tendrá dos opciones para apretar además que no escondo la traqueotomía ni mi cicatriz son marcas de una batalla que tuve y gane en esta. Soy una muchacha alegre, que le gusta vestir bien, estar perfumada, uñas y pelo pintado. Acá entre nosotros mucha gente dice que mi encanto es ser como soy.

Al pasar del tiempo, me adapta a mi “nuevo y curvilíneo cuerpazo” y me gradué de la escuela superior. Entre a la Universidad de Puerto Rico,en Administración de Empresas, amé y odie esta etapa pero jamás la cambiaría por nada. Crecí emocionalmente, conocí unas excelentes personas entre ellas a mis dos mejores amigas y confirme quienes eran mis amistades. En primer año de Universidad conocí a un muchacho espectacular, lo conocí un martes de enero, él fue mi anotador por un día y para resumir la historia digamos que con mis encantos y mi gran personalidad lo conquiste y actualmente es mi esposo. En la Universidad trate de ser parte de la comunidad universitaria, pertenecí al grupo de honor, Shrm (Society human relationship Management) fui miembro del Consejo universitario y por ultimo fui Presidenta de un grupo para estudiantes con o sin impedimentos, nuestra meta era dar a conocer los servicios y derechos de los estudiantes. En junio 13, 2013 me gradué Cum Laude de la Universidad de Puerto Rico.

Mis metas a largo plazo es estudiar derecho, por ahora está en pausa, quien sabe y escriba un libro que será de trágico-comedia contando mis experiencias en forma jocosa y trágica porque la vida es un circo.

Gracias por tomarse de su tiempo y leer mi historia, espero que les haya gustado. Solo  autorizo a la administradora de esta página de hacer uso de mis fotos y de mi historia. Alguna duda o sugerencia me puede contactar al nashalya@gmail.com y no envió fotos sexys.